El guardia civil

En esta carretera ya me han multado dos veces por exceso de velocidad. En total trescientos cincuenta euros. Al acercarme a la rotonda veo a la izquierda los dos coches de la guardia civil aparcados, mirando a la carretera igual que los balleneros miran la superficie del mar para localizar a sus presas.

Cuando disminuyo la velocidad para el ceda el paso de la rotonda me quedo mirando a uno de los guardias, cincuenta y pico de años, bigote, cara de pocos amigos. Yo lo miro igual pero sin bigote, soy su reflejo. Me sigue con la mirada como si fuera delito mirarle.

Como no tengo otra cosa que hacer, doy la vuelta a la rotonda y vuelvo por el otro lado de la carretera. De nuevo miro hacia donde está el guardia pero me da la espalda. Es un chulo, no tiene nada que temer.

Unos minutos más tarde vuelvo a pasar por el mismo sitio, solo para mirar fijamente al guardia que, de nuevo, me devuelve la mirada con fijeza, como para asustarme. No me asusta, llevo hasta el cinturón puesto, ¿qué me va a hacer, multarme?

Y entonces decido pasar una tercera vez. Esta vez el guardia levanta el brazo y me hace parar el coche a su lado. Por un momento pienso en llevármelo por delante pero seguro que no salgo vivo de esa. El otro guardia civil puede dispararme incluso antes de que escape a todo gas de allí.

El guardia me pide la documentación y lo mira todo detenidamente. Después se la lleva al vehículo de atestados para comprobar yo qué sé qué. Va a intentar joderme haciéndome perder el tiempo, pero, como ya he dicho, no tengo nada que hacer, no me importa esperar. Hace un día soleado del mes de febrero, quince grados. Se oye piar a los pájaros en los sembrados que hay junto a la carretera y el oleaje del tráfico a nuestro alrededor.

El guardia vuelve con mi documentación, con el mismo gesto serio e intimidante que ha tenido todo el tiempo. Yo sonrío imaginando su frustración al no poder perjudicarme de ninguna manera. Soy un chulo.

Y entonces, entregándome los papeles, me dice:

— Todo en orden. Tiene usted pinchada la rueda trasera izquierda, ¿quiere que le ayudemos a cambiarla?

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