{"id":50,"date":"2016-01-21T21:57:06","date_gmt":"2016-01-21T20:57:06","guid":{"rendered":"http:\/\/pacoperez.com\/blog\/?p=50"},"modified":"2016-01-21T21:57:06","modified_gmt":"2016-01-21T20:57:06","slug":"21012016","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pacoperez.com\/blog\/2016\/01\/21\/21012016\/","title":{"rendered":"21\/01\/2016"},"content":{"rendered":"<p>Una enso\u00f1aci\u00f3n: En la cresta de una duna, un Principito adulto me gritaba como un poseso. Era el Principito de los dibujos de Saint-Exup\u00e9ry, pero no era un ni\u00f1o, sino un joven de veintitantos a\u00f1os. Y era un dibujo, igual que en el libro, no de carne y hueso.<\/p>\n<p>Me gritaba con una retah\u00edla interminable desde el centro de ese paisaje de cielo l\u00edmpido azul y desierto con oleaje de dunas de color caf\u00e9 con leche.<\/p>\n<p>Seg\u00fan iba gritando, yo me iba alejando de \u00e9l sin darle la espalda, pero no caminando hacia atr\u00e1s, sino movido por la voluntad de la enso\u00f1aci\u00f3n. El Principito grit\u00f3n quedaba cada vez m\u00e1s lejos y se o\u00eda cada vez menos. En alg\u00fan momento, sus gritos fueron s\u00f3lo un diminuto ruido en la quietud del desierto. Despu\u00e9s desapareci\u00f3 por completo, de la vista y del o\u00eddo.<\/p>\n<p>Llegu\u00e9 a donde ten\u00eda que llegar, a una tienda montada con lonas, vientos y palos que daban sombra all\u00ed en medio del desierto. Estaba vestido como un jeque, con zaub y kufiya blancos y me ve\u00eda m\u00e1s gordo de lo que soy en realidad. Acab\u00e9, en ese viaje marcha atr\u00e1s que hice alej\u00e1ndome del Principito, recostado en un asiento confortable, indefinible en la enso\u00f1aci\u00f3n, mezcla de hamaca y sill\u00f3n de almohadones.<\/p>\n<p>Detenido mi movimiento, todo era silencio. S\u00f3lo se o\u00eda, como parte de los sonidos del desierto, la lona mecida por el viento con un ritmo tranquilo.<\/p>\n<p>Dunas.<\/p>\n<p>Cielo.<\/p>\n<p>Brisa suave.<\/p>\n<p>Entonces me qued\u00e9 dormido.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una enso\u00f1aci\u00f3n: En la cresta de una duna, un Principito adulto me gritaba como un poseso. Era el Principito de los dibujos de Saint-Exup\u00e9ry, pero no era un ni\u00f1o, sino un joven de veintitantos a\u00f1os. Y era un dibujo, igual que en el libro, no de carne y hueso. Me gritaba con una retah\u00edla interminable [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-50","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.pacoperez.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/50","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.pacoperez.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.pacoperez.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pacoperez.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pacoperez.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=50"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.pacoperez.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/50\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.pacoperez.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=50"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pacoperez.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=50"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pacoperez.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=50"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}