{"id":480,"date":"2025-03-09T19:04:39","date_gmt":"2025-03-09T19:04:39","guid":{"rendered":"https:\/\/www.pacoperez.com\/blog\/?p=480"},"modified":"2025-03-09T19:04:39","modified_gmt":"2025-03-09T19:04:39","slug":"querido-fiat","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pacoperez.com\/blog\/2025\/03\/09\/querido-fiat\/","title":{"rendered":"Querido Fiat"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No verlo m\u00e1s, despu\u00e9s de trece a\u00f1os, duele un poco, aunque s\u00f3lo sea un coche. No es s\u00f3lo un coche, es un pedazo de mi existencia, como mi brazo no es s\u00f3lo carne, es una parte de qui\u00e9n soy y c\u00f3mo soy.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta ma\u00f1ana, cuando me sub\u00ed, pensaba que iba a ser el \u00faltimo paseo, le notaba taciturno. Un viejo coche con veintitr\u00e9s a\u00f1os a cuestas, como un anciano de noventa que est\u00e1 m\u00e1s o menos sano, s\u00f3lo tiene los achaques de la edad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Notaba su miedo. No pasa nada hombre, le dec\u00eda yo con voz tranquila, mientras la carretera de camino a la oficina pasaba bajo nosotros, has tenido una vida estupenda, te has portado bien todos y cada uno de estos miles de d\u00edas, incluso cuando te has averiado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Notaba c\u00f3mo la personificaci\u00f3n de su alma de coche en anciano humano asent\u00eda sin dejar de caminar y sin dejar de mirar hacia adelante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo llev\u00e9 al lavadero, le aspir\u00e9 todas las ramitas y hojas de la \u00faltima excursi\u00f3n que hicimos con los ni\u00f1os. Antes de ir, frente a la puerta de casa, saqu\u00e9 las sillitas del asiento trasero, las sombrillas de la playa del maletero y la botella de cinco litros de refrigerante verde. Todas las cosas in\u00fatiles de la guantera. S\u00f3lo dej\u00e9 el librito con tapas de pl\u00e1stico que contiene los papeles del coche.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s de lavarlo y aspirarlo el anciano luc\u00eda su mejor aspecto, su ropa vieja, de usada, pero no ajada, ni maltratada y una expresi\u00f3n de inevitabilidad, de entender su destino inminente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2013 \u00bfMe va a doler?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2013 \u00a1Anda ya! \u2013 le dec\u00eda yo con una punzada de pena. \u2013 Ir\u00e1s al desguace y desde all\u00ed, poco a poco, ir\u00e1s d\u00e1ndole piezas a otros coches que las necesiten. Igual que otros coches te las han dado a ti.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00c9l guard\u00f3 silencio, se cal\u00f3 mientras esper\u00e1bamos al ralent\u00ed en un stop y continuamos de camino a la oficina. De vez en cuando yo acariciaba muy suavemente el salpicadero, sin decir nada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La chica del concesionario nos llam\u00f3 antes de llegar a la oficina. Hab\u00eda llegado el momento. Cambi\u00e9 de rumbo y en diez minutos estuvimos frente a la puerta del garaje. Hice unas complicadas maniobras con el volante sin direcci\u00f3n asistida del anciano y por fin entramos en un aparcamiento de tienda, todo luz, brillos y cristales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Baj\u00e9 del coche, saqu\u00e9 las dos \u00fanicas cosas m\u00edas que a\u00fan quedaban dentro y cerr\u00e9 la puerta. Esa s\u00ed era la despedida, aunque estuviera all\u00ed mismo, aunque no me hubiera movido ni medio metro. Mirando por \u00faltima vez la chapa gris donde hab\u00edan saltado algunas lascas de pintura y sin pronunciar palabra, le dije adi\u00f3s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Alrededor hab\u00eda coches j\u00f3venes, fuertes, adolescentes, inconscientes y desmedidos. Uno de ellos mi nuevo coche.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahora ya es medianoche, estoy en casa en el silencio donde todos duermen y s\u00e9 que, a pocos kil\u00f3metros, mi viejo coche permanece insomne en la oscuridad, recordando los d\u00edas de lluvia, los d\u00edas de sol, las locuras de las noches de fin de a\u00f1o, las ruedas enterradas en arena de playa y ech\u00e1ndome de menos como yo le echo de menos a \u00e9l.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No verlo m\u00e1s, despu\u00e9s de trece a\u00f1os, duele un poco, aunque s\u00f3lo sea un coche. 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