{"id":170,"date":"2016-10-23T00:00:22","date_gmt":"2016-10-22T22:00:22","guid":{"rendered":"http:\/\/pacoperez.com\/blog\/?p=170"},"modified":"2016-10-23T00:00:22","modified_gmt":"2016-10-22T22:00:22","slug":"el-mal-capitulo-10","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pacoperez.com\/blog\/2016\/10\/23\/el-mal-capitulo-10\/","title":{"rendered":"El Mal &#8211; Cap\u00edtulo 10"},"content":{"rendered":"<p>El b\u00faho hace un gesto repentino hacia la cara del muchacho y se queda a unos pocos cent\u00edmetros. El muchacho no tiene mucho espacio para moverse, un pie en una rama y otro en la de al lado. Todo sucede en dos o tres segundos, el b\u00faho se introduce en su cara, violentamente, y el muchacho en un gesto que hab\u00eda calculado s\u00f3lo un momento antes se agarra con las dos manos a una rama y se deja caer quedando colgado de ella. El dolor que siente en la cara y en el interior del cuerpo es intens\u00edsimo. Grita con todas sus fuerzas pero lo que sale no es su voz de siempre, es algo que no es suyo, un sonido feo y terrible. Entonces suelta la rama y se deja caer, son s\u00f3lo cuatro o cinco metros, pero en un \u00faltimo atisbo de consciencia sabe que se puede hacer da\u00f1o.<\/p>\n<p>Mientras va cayendo, los restos transl\u00facidos del b\u00faho terminan de introducirse en su cara a trav\u00e9s de la piel, a trav\u00e9s de los ojos, de la boca, de la nariz\u2026 Cae de pie, eso amortigua el golpe, pero sus piernas est\u00e1n flojas y termina golpeando fuertemente el suelo con el cuerpo y con la cabeza. Aunque as\u00ed lo cre\u00eda, no ha perdido la consciencia, al contrario, siente lo que est\u00e1 ocurriendo y, al igual que la ni\u00f1a, su primera reacci\u00f3n es agarrarse la cara para intentar tirar de ella y sacarse al ser que se le ha metido dentro, pero en vez de hacer eso, se encoge sobre s\u00ed mismo, en posici\u00f3n fetal, tumbado en el suelo en medio de la oscuridad e intenta sentir qu\u00e9 est\u00e1 pasando en su interior.<\/p>\n<p>El ser vuelve a tener ese espacio metaf\u00edsico de oscuridad total con una abertura rectangular por donde puede ver el mundo exterior a trav\u00e9s de los ojos del muchacho. Se revuelve hist\u00e9rico intentando tomar el control del nuevo hu\u00e9sped, quiere que se levante, que corra, que haga da\u00f1o y que se haga da\u00f1o y lo quiere \u00a1YA! Entonces algo inmaterial le apresa, le aprieta, le retiene, le amordaza. El ser siente terror, siente ira, se hincha con una fuerza destructiva e incontrolable y sin embargo, la mordaza que le retiene, tiembla un poco pero no cede, \u00a1NO CEDE!<\/p>\n<p>El muchacho sigue en posici\u00f3n fetal y respira agitadamente, como lo hacen las parturientas cuando est\u00e1n a punto de dar a luz. Tiene los ojos semiabiertos, los abre del todo y deja de respirar unos segundos. Sufre una convulsi\u00f3n, como si le hubieran dado una patada en el abdomen, pero tensa todos los m\u00fasculos y la contiene.<\/p>\n<p>Sabe que tiene dentro algo maligno y sabe que lo tiene apresado, como un cazador que ha agarrado al animal por el sitio adecuado y, a pesar de los intentos por escapar, la llave hecha con los brazos y las piernas lo inmoviliza por completo.<\/p>\n<p>Entonces se sienta en el suelo de tierra y mira a la ni\u00f1a que yace inconsciente unos metros m\u00e1s all\u00e1. Eructa con una fuerza descomunal. Necesita expulsar lo que tiene dentro pero no sabe c\u00f3mo hacerlo. Ahora entiende lo que le pasaba a esa pobre chica. Ahora entiende y siente por ella una compasi\u00f3n sin l\u00edmites.<\/p>\n<p>Apoya la mano derecha en el suelo e intenta levantarse poco a poco. Le duelen los pies y las rodillas. Muy lentamente consigue ponerse en pie, se apoya en el \u00e1rbol un momento y camina hacia la peque\u00f1a del camis\u00f3n. Se arrodilla junto a ella, pasa el brazo izquierdo por debajo de sus omoplatos y el derecho por debajo de las piernas. Con un gesto paternal, se incorpora despacio, tanteando los dolores de su cuerpo y acuna a la ni\u00f1a contra su cuerpo para repartir bien su peso.<\/p>\n<p>Est\u00e1 viva, respira muy flojito, pero lo hace.<\/p>\n<p>Con pasos lentos comienza a caminar en direcci\u00f3n al borde del bosque, en busca de la carretera, del coche abandonado y de su amigo inconsciente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El b\u00faho hace un gesto repentino hacia la cara del muchacho y se queda a unos pocos cent\u00edmetros. El muchacho no tiene mucho espacio para moverse, un pie en una rama y otro en la de al lado. 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