{"id":104,"date":"2016-05-27T22:14:45","date_gmt":"2016-05-27T20:14:45","guid":{"rendered":"http:\/\/pacoperez.com\/blog\/?p=104"},"modified":"2016-05-27T22:14:45","modified_gmt":"2016-05-27T20:14:45","slug":"amanecer-4","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pacoperez.com\/blog\/2016\/05\/27\/amanecer-4\/","title":{"rendered":"Koh Kradan"},"content":{"rendered":"<p>Hay una isla en el mar de Andam\u00e1n llamada Koh Kradan. Yo s\u00f3lo recuerdo felicidad all\u00ed. Tambi\u00e9n hubo una tar\u00e1ntula junto al v\u00e1ter y una serpiente en mitad del camino al restaurante y medusas microsc\u00f3picas en las aguas turquesas, pero yo s\u00f3lo recuerdo felicidad.<\/p>\n<p>Koh Kradan estaba apartada del mundo, no la conoc\u00edan ni en la Embajada de Tailandia a donde fuimos a preguntar. Si conseguimos llegar fue porque confiamos en que las fotos de Google eran correctas y porque un taxista ten\u00eda un amigo pescador que ten\u00eda una barca&#8230;<\/p>\n<p>Me he acordado por lo del amanecer. Lo del amanecer fue lo mejor y sin embargo casi todo, recordado por separado, fue lo mejor.<\/p>\n<p>Un d\u00eda salimos a pasear por la playa. Una playa como de isla desierta, con ramas abandonadas por el oleaje, y cocos arrastrados por las mareas. A la izquierda ten\u00edamos el mar y a la derecha la selva pura, la selva paleol\u00edtica de hojas gigantes y mosquitos grandes como p\u00e1jaros peque\u00f1os. El cielo parec\u00eda azul, las nubes parec\u00edan blancas pero de pronto comenz\u00f3 a llover de forma torrencial. No nos importaba mucho mojarnos, al fin y al cabo est\u00e1bamos en ba\u00f1ador y camiseta, pero aun as\u00ed buscamos d\u00f3nde resguardarnos. En medio de aquella selva hab\u00eda un refugio, una techumbre que alguna vez fue\u00a0el porche de una peque\u00f1a vivienda, desvencijada por el paso del tiempo. Las gotas resonaban ruidosas en el techo. M\u00e1s sorprendente que aquel refugio justo cuando busc\u00e1bamos uno, eran algunos de los objetos que alojaba, una gran mesa rectangular cubierta por completo de las hierbas que hab\u00edan crecido en la madera, una mecedora desvencijada y \u00a1una rueca! Una rueca como la de la Bella Durmiente. Tan aut\u00e9ntica que s\u00f3lo le faltaba la bruja con su sonrisa perversa.<\/p>\n<p>Bajo aquel refugio y mientras llov\u00eda a mares nos besamos mucho rato, sin ninguna prisa. Cuando abrimos los ojos, una ara\u00f1a verde flotaba a la altura de nuestra cara. Al soplarle, subi\u00f3 veloz\u00a0por un hilo invisible.<\/p>\n<p>Otro d\u00eda dimos una vuelta en kayak sobre las aguas transparentes y le echamos migas del pan del desayuno a los cientos de peces de colores que se nos acercaban.<\/p>\n<p>Trasnochar era f\u00e1cil, madrugar imposible, sin embargo una noche, mientras jug\u00e1bamos a las cartas en un bar de ca\u00f1izos en el que s\u00f3lo est\u00e1bamos nosotros, decidimos madrugar para ver amanecer sobre el mar. Nuestra habitaci\u00f3n era de las que estaban en medio de la playa, arena y algunas palmeras por los cuatro costados y la orilla a quince metros de la puerta.<\/p>\n<p>Son\u00f3 la alarma del m\u00f3vil, levant\u00e9 la mosquitera que, colgada desde el techo, cubr\u00eda la cama como un dosel,\u00a0descorr\u00ed las cortinas de la puerta de entrada, que era de cristales y me volv\u00ed a meter en la cama. Se o\u00eda el pausado ritmo de las olas al romper en la orilla, el crujir de los troncos de las palmeras mecidas por la brisa del amanecer. Pusimos almohadones en la cabecera y dejamos que la modorra nos acompa\u00f1ara mientras la Tierra, la enorme piedra redonda que es la Tierra, giraba lentamente en el espacio y nos iba dejando ver poco a poco la luz del sol.<\/p>\n<p>Aquello fue nuestra felicidad y, ahora que no lo tenemos, es nuestra infelicidad. \u00bfQu\u00e9 podemos hacer con esa manida frase de que el dinero no da la felicidad? Si tuvi\u00e9ramos dinero estar\u00edamos tendidos de nuevo en una playa tailandesa por los siglos de los siglos, disfrutando de c\u00f3mo el sol asciende sobre el horizonte en un ciclo c\u00f3smico que est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de nuestras preocupaciones de anomal\u00eda universal org\u00e1nica, que es lo que la vida significa para el resto del universo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hay una isla en el mar de Andam\u00e1n llamada Koh Kradan. Yo s\u00f3lo recuerdo felicidad all\u00ed. Tambi\u00e9n hubo una tar\u00e1ntula junto al v\u00e1ter y una serpiente en mitad del camino al restaurante y medusas microsc\u00f3picas en las aguas turquesas, pero yo s\u00f3lo recuerdo felicidad. 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