| Anécdotas |
31.10.06 11:19 26ºC |
| Estos días estoy entrevistando gente para contratar en la nueva oficina, me han llegado doscientos veintiún curriculums por email, y siguen llegando. Tengo que colgar aquí, obligatoriamente, la foto que acompaña uno de ellos. Vale que yo no soy de este país y vale que no entiendo sus costumbres, pero ¿es razonable enviar una foto así para una entrevista de trabajo?!! jajajaja, madredelamorhermoso!!!.
En mi interior habitan la belleza y la fealdad, y aunque esté aquí, o en Sevilla, o donde sea, las encuentro igual porque viajan conmigo. Aunque todo esto es muy distinto a todos los sitios donde he vivido, aparecen inevitablemente las mismas situaciones y los mismos paisajes que me hacen vibrar o no. Ayer por la tarde terminé con las entrevistas a las ocho, esa hora aquí es madrugada casi, salí del hotel donde las estoy realizando y no había ningún rickshaw para ir a casa, mira que es raro no encontrar un rickshaw en esta ciudad superpoblada. Fui andandito por estas calles que parecen todas una reproducción de las calles del Parque de María Luisa, asfalto y tierra a los lados, árboles y edificios de dos o tres plantas, algunas mansiones enormes, con jardín delantero extenso y cuidado, fuente y grandes cuatropocuatro relucientes aparcados. En la placa del portón de entrada siempre pone el nombre de algún embajador de países que desconozco. A lo lejos aparece un rickshaw y entonces aparece también la magia, porque ya ha terminado el trabajo de hoy y ha estado bien hecho, mis ritmos se ralentizan y los del mundo también, porque aunque parezca lo contrario, el mundo es yo, el mundo es el que es porque yo lo observo y así lo entiendo. El rickshaw pedalea y lo hace pausadamente, ya no me enciendo otro Marlboro porque me he fumado hoy casi un paquete, para colmo el precio aquí es de sólo cien takas, un euro con veinte, sólo oigo un poco de tráfico, lejos, en las avenidas más grandes, en alguna esquina alguien está quemando un montón de hojas secas y sube un humo blanco y tranquilo que, al olerlo, me recuerda al mismo humo del mismo montón de hojas secas que alguien quemaba en Chiclana, en la urbanización de mi eterna amiga RC, la urbanización del bar Popeye, luego la voy a llamar, que la echo de menos. |
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| reflexiones al respecto | |
| Cox's Bazaar |
27.10.06 23:22 26ºC |
| Aprovechando estos días de vacaciones del EID musulmán, anteayer por la tarde se nos ocurrió hacer una excursión. De momento no podemos salir del país porque nuestro visado es de una sola entrada, o sea que si salimos no podemos volver a entrar con ese visado, tenemos que sacarnos uno nuevo. Bueno, pues algo habrá que visitar en Bangladesh, no?. Después de preguntar a la peña y de oir nombres de distintos sitios que, por su complejidad fonética, no he memorizado, se me quedó en el oído Cox's Bazaar Beach, que me lo recomendaron varias personas distintas como sitio agradable y bonito. Así que el miércoles sobre las seis de la tarde buscamos en internet cómo se podía ir desde Dhaka hasta Cox's Bazaar, pero a la G. le entraron las prisas y lo único que pude averiguar es que salía un tren nocturno a las 11pm (aquí se lleva el rollito am/pm) y llegaba a Chittagong a las 6:30am, las seis y media de la mañana, tempranito, tempranito. Como no miramos nada más, la G. pensó que si se tardaba tanto en llegar a Chittagong es que estaría bien lejos y que por lo tanto (?!) Cox's Bazaar no podía estar mucho más lejos. Se equivocaba, el tren tardó ocho horas desde Dhaka a Chittagong, pero después nos cogimos un autobús para llegar hasta Cox's Bazaar y tardó el animalito cuatro horas en llegar... Ya de vuelta de nuestras vacaciones de un día he podido averiguar toda la geografía de nuestra excursión. Para empezar Cox's Bazaar ni siquiera aparece en el Google Earth, y si no está ahí entonces es que no existe. El caso es que observando las fotos satélite he localizado justo el hotel donde nos hemos quedado (21º25'25" N, 91º58'35" E) e incluso el chiringuito donde cenamos anoche (21º25'12" N, 91º58'47" E). En total el viaje es de trescientos treinta kilómetros, de vuelta hemos tardado sólo una hora y diez en un pequeño avión de pasajeros que ha hecho escala de diez minutos en Chittagong. Pero lo bonito y lo auténtico ha sido todo lo demás... Cuando salimos a las seis y pico de la tarde, fuimos al Nordic Club, el club de suecos, noruegos y daneses, los vikingos, a comprar unos sandwiches de atún y pollo porque en casa no nos quedaba suficiente panbimbo, después un taxi hasta el centro de Dhaka, a la estación de tren, enooorme. Quise hacer una foto pero no tuve ocasión, el andén se perdía en la lejanía, no exagero, no sé qué dimensiones tendrá pero yo no he visto un andén más largo en mi vida. Me doy perfecta cuenta de que describir todo lo que significa estar en esa estación, comprar unos billetes, localizar el vagón y subir es imposible de describir con acierto en sólo unas líneas, hay demasiado que contar y se me está echando la noche encima y mañana me tengo que levantar a una hora decente porque tengo que ir a Narangayang a comprobar unos temas textiles en una fábrica, así que lo que voy a hacer, porque me apetece, es contar un breve resumen ahora, y en el próximo post contarlo todo con más detalle. 1. Estación Central de tren en Dhaka, de noche, sus habitantes,
la taquilla de los tickets, los aseos, el viajero bengalí que
nos ayudó a encontrar nuestro compartimento. Mañana más, mañana el texto completo... |
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| reflexiones al respecto | |
| Otra vez aquí pero allí |
24.10.06 21:33 27ºC |
| Ahora ésta es mi ciudad, ya no la
Alameda de Hércules, ni la Barqueta, ni las obras del Prado,
ahora es esto, Dhaka en Ramadán. No sé si será
por el Ramadán o es que todo el año es asín, pero
a las cinco y cuarto de la mañana, que es una hora mu mala pasé
ruío, salta un nota por un enorme equipo de megafonía
que hay instalado en la torre de una mezquita cercana y se lía
a berrear, pero con ganas, vaya, en plan saeta pero con más mala
leche y toda la ciudad pega un brinco del copón. Ea po eso va
sé que hay que rezar... Me he comprado unos tapones de caucho
después de gran búsqueda, hay artículos que son
inencontrables, por ejemplo la cerveza y los tapones de los oídos.
Pregunté en bastantes farmacias, en relojerías, en bazares,
en anticuarios de objetos rescatados de naufragios en el Golfo de Bengala,
pero no hubo forma. Hasta ayer, que vi una farmacia pequeñita
en plan stand de la Feria del Libro, en medio de otras tantas tiendas
de objetos diversos, la farmacia está en Gulshan-2, en el Circle-2.
En realidad cuando pregunté por los tapones me dijeron que no
tenían pero que me los conseguían en cinco minutos, eso
aquí es muy habitual, así que un Esta semana aquí es Navidad, no como la cristiana, pero el efecto es muy parecido. Es el Eid, la semana de fiesta que celebra el final del Ramadán, ésa es otra, el Ramadán... Está casi todo cerrado excepto los sitios donde te puedes gastar dinero comiendo o comprando regalos, la ciudad está desierta, da gusto pasear por la calle sin el caudal infranqueable de los millones de vehículos que todos los días luchan apretados por avanzar metro a metro durante horas, y el clima acompaña, porque ya se han terminado las lluvias de verano, el monzón, y ahora empieza aquí una especie de primavera mediterránea pero sin lluvias, un lujo. Como hemos abierto un fotolog hemos salido a hacer fotos, la novedad, claro. En esta ciudad, y seguro que en este país, hay mil cosas que aún no controlamos, una de ellas es la de poder caminar por la calle sin llevar alrededor un enjambre de chiquillos que te tiran de la ropa, te hablan en bangla, te piden dinero aunque en realidad no saben por qué lo hacen, simplemente les han enseñado a hacerlo así, si eres blanco en esta ciudad, eres un blanco en términos militares. ¿Se sentirán así la Pantoja o los Triunfitos?. El Ramadán, que desde fuera me parecía pelín fanático,
desde dentro es igual que todas las demás expresiones religiosas:
ritos, costumbres heredadas de generación en generación,
difuminándose cada año un poco más. Los síntomas
del Ramadán son no comer, ni fumar, ni beber ni siquiera agua
y nada de sexo desde que sale el sol hasta que se pone, lo cual sucede
de seis de la mañana a seis de la tarde más o menos, a
eso hay que La foto de CubataMan es que no sabía qué hacer con ella, y en algún lado tenía que ponerla, así que ahí se va a quedar, el momento inmortalizado corresponde a la celebración de la boda de EF y JV.
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