| No hay edad para la diversión |
25.6.03 0:27 |
| Justamente eso le decía a un nuevo amiguete hace un rato, "no hay edad para la diversión". Tengo un millón de posts pendientes y de fotos, tengo pendiente la foto de las jirafas urbanas, la del campo de girasoles y otras que no recuerdo, pero no encuentro el momento de sentarme aquí delante para hacer todas las descargas y escribir todos los textos. Este fin de semana hemos vuelto PS. y yo a Los Pánchez, aldea de Fuente Obejuna, ese remanso de tranquilidad ajeno a las velocidades de la urbe. Cuando digo ajeno quiero decir realmente A-JE-NO, los ritmos vitales cambian allí, rodeado de monte, madera y piedra, materias nobles. Pasar una temporada allí permite ver el resto con perspectiva, como dice PS. es un entorno telúrico. Además, cada vez que vamos nos enzarzamos en interminables conversaciones con F. (y con F. hijo), y hago uso de neuronas que a diario tengo apagadas porque son innecesarias para luchar contra el irritante tráfico o las mamonadas de algunos clientes o las vaciladas de algunos proveedores. En esas conversaciones que de alguna forma, algún día, tengo que hacer llegar aquí, debatimos con el corazón en la mano, el destino del nuevo ser humano, el perfil que las nuevas personas que se incorporan a este mundo deberían tener para hacer realmente un mundo mejor. Y puedo asegurar que no son conversaciones de estas de borrachera o fabulosa congratulación entre gente bien que a falta de preocupaciones se dedican a arreglar el mundo por un rato, sino que realmente nos cuestionamos a nosotros mismos si estamos haciendo lo correcto, si nuestras vidas siguen un camino honorable, honesto, qué cuestiones a nuestro alcance son posibles mejorar. Bueno, además de eso tengo que hablar de mi reencuentro con JP. el que fue mi profesor de Ciencias Sociales en sexto o séptimo de EGB, hace unos veinte o veintidos años, dios cómo pasa el puto tiempo!!!. Ese reencuentro, en la jubilación de otra profesora de esas fechas, con unos cuantos whiskys encima, fue memorable, me reí como un cosaco, disfruté al abrazar a una de mis raíces. Pero todo eso lo contaré con más detenimiento, supongo... |
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| reflexiones al respecto | |
| Conversación de Neo y el Arquitecto |
17.6.03 16:14 |
| A petición de P., pego aquí la famosa conversación de Matrix II, la he copiado de la página antigua de Zom: A: Hola Neo N: ¿Quién es usted? A: Yo soy el arquitecto. Soy el creador de Matrix. Te estaba esperando. Tienes muchas preguntas, y aunque el proceso ha alterado tu conciencia sigues siendo indefectiblemente humano ergo habrá respuestas que comprendas y habrá otras que no. De igual modo aunque tu primera pregunta tal vez sea la más pertinente es posible que seas consciente de que también es la más irrelevante. N: ¿Por qué estoy aquí? A: Tu vida sólo es la sombra del resto de una ecuación no balanceada co-natural a la programación de Matrix, eres el producto eventual de una anomalía que a pesar de mis denodados esfuerzos no he sido capaz de suprimir de esta armonía de precisión matemática. Aunque sigues siendo una incomodidad que evito con frecuencia, es previsible, y no escapa a unas medidas de control que te han conducido inexorablemente hasta aquí. N: No ha respondido a mi pregunta A: Muy cierto. Interesante. Eres más rápido que los otros. N: (de fondo) Quiero salir (bla bla bla) A: Matrix es más antiguo de lo que crees. Yo prefiero datarlo desde que aparece una anomalía integral hasta que surge la siguiente en cuyo caso ésta seria la sexta versión. Ns: (de fondo) eso son bobadas (bla bla bla)... N: Sólo hay 2 explicaciones: O nadie me lo dijo... O es que nadie lo sabe. A: Exacto. Como sin duda estarás deduciendo la anomalía es sistémica y por eso crea fluctuaciones hasta en las ecuaciones más simplistas. Ns: (de fondo) estas muerto (bla bla bla). Que te jodan (bla bla bla). Dios ha muerto (bla bla bla). Será viejo capullo (bla bla bla). N: Elección, ¡el problema es la elección! A: El primer Matrix que diseñé era casi perfecto, una obra de arte. Preciso, sublime. Un éxito sólo equiparable a su monumental fallo. Su ineluctable fracaso se me antoja ahora como una consecuencia de la imperfección inherente a todos los humanos. Por eso lo rediseñé y lo basé en vuestra historia para reflejar con exactitud las extravagancias de vuestra naturaleza. A pesar de ello tuve que afrontar otro fracaso. Entonces comprendí que las respuestas se escapaban porque requería una mente inferior o por lo menos no tan limitada por los parámetros de la perfección. Quien dio con la respuesta de un modo fortuito fue otro programa intuitivo que yo había creado, en principio, para investigar ciertos aspectos de la psique humana. Si yo soy el padre de Matrix, ella es, sin duda alguna, su madre. N: El oráculo A: Por favor... A: Como decía descubrió una solución según la cual el 99% de los individuos aceptaba su programa mientras pudieran elegir, aunque únicamente lo percibieran en un nivel casi inconsciente. Aunque esta solución funcionó, presentaba un importante defecto de base con lo cual generaba una contradictoria anomalía sistémica que de no regularse podría poner en peligro el propio sistema. Ergo si no se regulaba a aquellos que rechazaban el programa, aunque fueran una minoría, constituirían una creciente probabilidad de desastre. N: Se está refiriendo a Zion A: Has venido aquí porque Zion está a punto de ser destruida. Todos sus habitantes serán exterminados y se erradicará toda señal de vida. N: Bobadas. Ns: Bobadas (bla bla bla). A: La negación es la respuesta humana más predecible. Pero estate tranquilo. Con ésta serán 6 las ocasiones que la hemos destruido y nos hemos vuelto extremadamente eficientes en esa tarea. Tu función como elegido es entrar en la fuente para hacer una diseminación temporal del código que transportas y reintroducirlo en el programa principal. Después se te pedirá que elijas en Matrix a los 23 individuos 16 mujeres y 7 hombres que reconstruirán Zion. Si no se completara este proceso se produciría un error catastrófico en el sistema que aniquilaría a los que están conectados a matrix lo que unido a la exterminación de Zion, nos llevaría en ultima instancia a la extinción de toda la especie humana. N: No puede permitir que eso ocurra. Necesita a los humanos para vivir. A: Hay niveles de supervivencia que estamos dispuestos a aceptar. No obstante lo relevante aquí es si estas dispuesto a asumir la responsabilidad de la muerte de los seres humanos de este mundo. (pausa) A: Es interesante ver tus reacciones. Tus cinco predecesores poseían deliberadamente tus mismos principios. Unas atribuciones destinadas a generar un estrecho vínculo con el resto de sus congéneres lo que facilitaba la función del elegido. Mientras que los otros lo sentían de un modo muy general, tú estas experimentando una sensación mucho más íntima de... amor. N: Trinity. A: Por cierto, ha entrado en Matrix para salvar tu vida a costa de la suya. N: No. A: Lo que nos lleva por fin al momento de la verdad, en que se manifiesta ese fundamental defecto de base y se revela la anomalía al mismo tiempo como principio y como fin. A: Hay 2 puertas, la de la derecha te lleva a la fuente y a la salvación de Zion. La de la izquierda te lleva a Matrix, a Trinity, y a la extinción de tu especie. Como bien has dicho, el problema es la elección. Pero ambos ya sabemos que vas a hacer, ¿verdad? Puedo notar ese proceso en cadena, esas reacciones químicas que provocan la aparición de una emoción diseñada específicamente para escapar a toda lógica. Una emoción que ya te está impidiendo ver la verdad más obvia y sencilla. Esa chica va a morir y tu no podrás hacer nada para impedirlo. (Neo se va a la puerta de la izquierda). A: Ja. La esperanza, la esencia del engaño humano que es al tiempo la fuente de vuestro mayor poder y de vuestra mayor debilidad. N: Yo que usted esperaría no volver a vernos A: Y así será. |
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| reflexiones al respecto | |
| 44º C |
12.6.03 22:05 |
| Hace años me daba tela de coraje hablar del tiempo, porque lo veía como un recurso desangelado de eludir el silencio, con lo que a mí me gusta el silencio. Pero conocí a S., ¿te acuerdas, Bubo, cuando jugábamos al trivial en la primera casita de Vinaròs y S. y yo nos pegábamos tres horas para contestar porque debatíamos hasta los detalles más recónditos de cada pregunta? jajajaja!. Bueno, pues S. hablaba del tiempo pero no para eludir nada, sino porque le encanta la climatología y tiene, o tenía, en su casa termómetros en diferentes sitios del exterior que registraban las máximas, mínimas, humedades relativas y datos climáticos que a S. le permitían comentar que desde el diez de octubre de mil novecientos cincuenta no se alcanzaba esa temperatura con esa humedad lo que seguramente incrementaría las discusiones en el trabajo al día siguiente porque esa noche todo el pueblo dormiría mal, por ejemplo. Esos comentarios me hicieron cambiar mi punto de vista con respecto a hablar del tiempo. Pero, hablando del tiempo, en Sevilla ya hemos pasado de los cuarenta y cuatro grados en el reloj de la Macarena, que creo yo que tiene el honor de ser el referente para cuando se trata de hablar de la caló. En estos últimos meses suelo pasar cada día por delante del Hipercor, así que a las siete menos cuarto de la mañana siempre veo la temperatura en ese reloj de dígitos rojos que sólo se ve de noche, porque de día es imposible con la solana. Hoy marcaba veintisiete grados, a las siete menos cuarto, que es la hora más fresquita del día. Una alegría, vamos... Por las noches duermo debajo del aire acondicionado, así que una mañana de estas me veo a L. echándome sal para quitarme la escarcha. Tengo unas cuantas fotos pendientes de hacer y una va a ser, fijo, del reloj de la Macarena cuando vuelva a pasar de cuarenta, cosa que ocurrirá mañana sin falta a partir de la una del mediodía, por ejemplo. |
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| reflexiones al respecto | |
| A dos metros bajo tierra |
12.6.03 21:41 |
| No me recordaba yo tanta afición por una serie desde Twin Peaks, que además, años después he vuelto a ver enterita porque A. la novia de L. se la compró. Es que adoro a David Lynch. Me estoy planteando conservar los capítulos de 'A dos metros bajo tierra', porque como me acuesto a la hora que se acuestan las gallinas la grabo y la veo el miércoles a la hora de comer. El tema principal, aunque no toda la música, es de Thomas Newman, el de American Beauty y Phenomenon, que son las que más me gustan. He observado que cada capítulo lo dirige una persona diferente, el de la semana pasada lo dirigió Kathy Bates, la de 'Tomates verdes fritos'. Pero el capítulo de esta semana ha sido el que me ha llegado más hondo. Qué potito, qué potito, qué po-ti-to!. No, de verdad, emocionante el anciano negro junto a su esposa, emocionante su descripción del amor: "Uno se deja engatusar por un pequeño detalle y de repente han pasado cincuenta y seis años, y un día te cagas encima en una sala de cine, y ella es la unica que te ayuda a limpiarte. Eso es amor.", uf, uf uf!, qué peste y qué pelos de punta!!. Pero es que odio coleccionar cosas, por eso no me atrevo a empezar a grabar la serie. Bueno, paso, no la grabo, si algún día me pongo melancólico ya la buscaré, como hago siempre. |
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| reflexiones al respecto | |
| Graaaaande |
4.6.03 17:46 |
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| reflexiones al respecto | |