Últimos consejos

31.05.2011 19:03 28ºC

Estamos en Guangzhou, China, y aquí está Fran que escribe un blog que me he leído casi por completo. Lo que me llama la atención de su blog es que el tipo cuenta detalles para intentar facilitar las cosas a cualquiera que llegue de nuevas a esta ciudad, a este país. Creo que yo nunca he hecho eso en mi blog. Ahora que nos vamos definitivamente de Bangladesh lo voy a hacer. Considerando que estamos a mayo de 2011 y que el pasado fue distinto y el futuro también lo será, estos son mis últimos consejos antes de dejar el país:

Alojamiento
- Los mejores hoteles son el Westin, el Radisson, el Sheraton y el Sonargon Pan Pacific. Con la observación de que el Sheraton y el Sonargon están en el centro de Dhaka, se tarda 45 minutos de atasco en llegar desde Gulshan.
- Cuando estés buscando piso piensa que la luz se corta siete u ocho horas al día durante el verano, es decir cuanto mayor sea el generador del edificio mejor.


Vida social
- Los barrios donde se mueve la comidilla de expatriados son Gulshan, Banani y Baridhara.
- Existen 8 clubs de expatriados en los que sólo se puede entrar si eres miembro o te invita uno de ellos: el Nordic, el German, el Bagha, el Australian, el International, el American, el Canadian y el Dutch.
- Para comer langosta: Saltz
- Para comer carne: ninguno. Puedes probar el Spitfire o el Steak House pero probablemente no tengan buena carne ese día.
- Para comer hamburguesas: el Australian Club o el American Club.
- Como no hay bares lo más parecido que encontrarás serán las fiestas en casa de tus amigos o en la tuya propia. Banani Decorators es un buen contacto para estos eventos.
- Para comida japonesa: el Izumi el mejor y el más caro, el Wasabi está bien pero demasiado caro para lo que ofrece, el Samdado es más modesto y también mucho más barato.
- Para comida coreana: Arirang, Sura y Koreana son los mejores, aunque hay otros tres o cuatro más que no están mal.
- Para comida italiana: el Prego en la planta 23 del Westin y el Spaguetti Jazz, mucho más barato que el anterior. Evitar el Forchetta, una vez nos intoxicamos ocho personas y el dueño fue un perfecto gilipollas para la ocasión.
- Puedes y debes llevar tu propio alcohol a los restaurantes. Ellos no tienen, excepto algunos coreanos y japoneses. El Westin y el Radisson te cobrarán una “tasa de descorche” tan cara como si les compraras el alcohol a ellos.


Compras
- Para comprar champú y gel decente el Lavender, en el círculo 2.
- Un supermercado más o menos occidentalizado: el Agora.
- Para comprar pan decente la panadería del Westin o algunas de la calle 11 de Banani.
- Para comprar carne decente el dcc market, frente al Westin, en el supermercado que está en en la esquina derecha de la planta baja. No me acuerdo cómo se llama.
- Hay un german butcher en la calle 62 de Gulshan 2 pero es un tipo despreciable al que no le compro nada a no ser que sea absolutamente indispensable.
- Un té en la calle vale 2 takas, un plátano 2 takas, un rickshaw cobra unos 10 takas por kilómetro, 20 takas del círculo 1 al círculo 2. Una cerveza en un club vale 200 takas y en el Westin 600 takas.
- Puedes comprar alcohol con tu pasaporte de un país no musulmán en el Duty Free de Mohakhali. Y si tienes amigos diplomáticos ellos te lo pueden comprar por la mitad de precio en el Comisionado Americano.
- Si quieres comprar informática ve al IDB Market, también conocido como Computer City. Para pequeños accesorios encontrarás casi todo en el Landmark del círculo 2.
- Si quieres ir a algo parecido al El Corte Inglés ve al Bashundara City.
- Si quieres comprar abalorios ve al Gausia Market, junto al New Market.
- Tiendas que nos gustan a los occidentales: Aarong, Jatra, Ecstasy, Bata, M.K. Electronics.


Sociedad
- Los banglas son gente de gran corazón, pacíficos e ingenuos. La mayoría.
- Andar con cuidado por las calles a partir de que oscurece. Hay algunas bandas de atracadores dando vueltas. Robos con pistola son habituales.
- En las costumbres musulmanas, y Bangladesh es un país musulmán, se descansa los viernes, se hace un mes de ayuno al año y a continuación dos semanas de vacaciones llamadas Eid, separadas dos meses entre ellas.
- Si al llegar por primera vez al aeropuerto te parece que todo es un desastre no te preocupes, estás en lo cierto, pero así es el país y más o menos va saliendo adelante.
- Olvídate de los transportes públicos. Si vienes a este país a trabajar necesitas un coche de alquiler con conductor. Cuestan entre 30.000 y 40.000 takas al mes. Si vienes de turismo entonces te vale todo, coge autobuses, trenes, viaja en el techo, coge ferries, vuela en la Biman, quédate a dormir en la mezquita, celebra el año nuevo en Dhanmondi bebiendo whisky de contrabando con sprite a las seis de la mañana el catorce de abril. Lo vas a flipar.
- Si alguien te dice que para que los banglas te hagan caso debes tratarlos a gritos y como si fueran gilipollas te está dando un consejo pésimo, al final te darán una puñalada, metafórica o metálica. Trátalos decentemente y sacarás lo mejor de ellos.
- No te asustes si un Bangla te llama 18 veces seguidas al móvil, no pasa nada, sólo quieren “to say hello”.
- Si te paras en medio de la calle ten presente que en menos de dos minutos tendrás diez personas alrededor mirándote. Algunos de ellos te preguntarán de que país eres y te nombrarán varios equipos de fútbol.
- Si decides darle una propina a un mendigo tendrás a otros veinte detrás de ti en menos de dos minutos. Y eso ya no hay quien lo pare a no ser que te montes en un CNG y te largues.


Salud
- El United Hospital tiene un edificio con una pinta estupenda pero los médicos no valen un duro.
- El ICDDR’B, o Cholera Hospital, tiene un edificio que parece un poco desastre pero los médicos saben lo que se hacen.
- El Apollo Hospital está bien tanto por fuera como por dentro. Se encuentra en Bashundara Residential Area.


El idioma
- “Bhalo” significa bueno, “ha” o “ji” significa sí, “na” significa no, “bhai” significa amigo o colega aunque ellos lo traducen como “brother”. Un hermano consanguíneo se dice “apon bhai”.
- En inglés te puedes desenvolver pero si aprendes bangla les vas a encantar. Se tarda unos seis meses en aprender un vocabulario suficiente para hablar y unos dieciocho meses en entender lo que dicen.

Varios
- Ten en tu agenda de teléfono siempre un sastre, un carpintero, un fontanero, un electricista, un técnico informático, un manitas para todo, un servicio de catering para fiestas y un técnico de aire acondicionado. Te salvarán la vida constantemente.
- Cuidado con la estancia máxima de los visados y con si son “Multiple” o “Single”.
- Si vas a hacer transferencias de dinero internacionales sólo puedes hacer un máximo de cinco mil dólares desde la última vez que entraste en el país. Si quieres más tienes que salir y volver a entrar. Lo más fácil Katmandú o Bangkok. De camino visitas un templo o te vas de compras.
- La conexión a Internet es extremadamente cara, puedes tener 1 Mbps compartido por 2.500 takas que te funcionará de pena o 1 Mbps dedicado por 20.000 takas que funcionará en condiciones.
- No hay nada en la televisión que merezca la pena como para alquilar un servicio de cable. Mejor comprar películas o series o descargarlas de Internet.
- Puedes alquilar los aires acondicionados de tu casa por 2.000 takas al mes. También puedes alquilar un piano por el mismo precio.


Turismo
- Los pueblos rurales de Bangladesh, es decir, todos excepto Dhaka y Chittagong, son todos iguales y todos representan a la bandera del país a la perfección, son verdes y con un sol rojo encima. Tienen el encanto de los lugares vírgenes o casi.
- Los campos de té y de piñas de Srimangal merece la pena verlos. También Cox’s Bazaar tiene algo, el mar cerca y la ausencia de edificios altos.
- Visita de vez en cuando las islas de Tailandia y Malasia, tu cuerpo y tu alma te lo agradecerán.


He pasado cinco años maravillosos en este país y he tenido la ocasión de conocer a gente excepcional que ya forman parte de mi mosaico interior.
Y después de todo este tiempo he aprendido a relativizar los problemas de la sociedad occidental. Pero, como decía Michael Ende, esa es otra historia y la contaré en otra ocasión.

 
reflexiones al respecto