| En el catamarán nos subimos nueve
tripulantes. La noche antes habíamos quedado para hacer el plan
de embarque, aprovisionamiento, etc. Yo lo que hice fue ponerme tibio
de tinto con limón y reírme mucho, porque PF intentaba
hacer una lista de la compra entre la que figuraba, por ejemplo, treinta
y cinco garrafas de agua de cinco litros, jajajaja, claro, eso era broma,
pero cuando llevábamos dos horas en ese plan, la lista de la
compra era mitad guasa y mitad de verdad, así que realmente no
valía como lista de la compra. Cuando ya se hizo suficientemente
tarde, lo dejamos por imposible y quedamos para desayunar al día
siguiente y para ir al Mercadona a comprar lo que se nos ocurriese sobre
la marcha. Como resultado de la previsión que hicimos sobre la
compra, al final, cuando volvimos del viaje sobraron como cinco litros
de tinto con casera, más ocho o diez litros de casera blanca,
más otros tantos de tinto Don Simón, más un melón,
ron, coca-cola, y, bueno, leche no sobró porque yo dije que iba
a sobrar desde el principio, motivo por el cual la tripulación
hizo el máximo esfuerzo para que yo me equivocase, bebiendo cantidades
extraordinarias del zumo de vaca éste, de tal forma que no pude
acertar con lo de la leche pero sobró de todo lo demás.
La primera vez que uno sale a navegar no suele ser recomendable llenarse
el estómago de líquido, porque las ganas de vomitar aparecen
al instante. No habíamos cruzado la bocana del puerto de Ayamonte,
nuestro puerto de salida, cuando ya íbamos por el segundo tinto
con blanca. Seis de los tripulantes cogieron un color de cara realmente
extraterrestre, se repartieron biodraminas, otros miraban fijamente
al horizonte, nadie llegó a vomitar pero faltó muy poco.
El Atlántico estaba normal, es decir, un poco picado, digamos
que teníamos viento en contra de fuerza dos a tres, (corríjame
si me equivoco, mi
capitán), olas de hasta un metro y medio, y cielos despejados,
buena visibilidad, velocidad: seis nudos y medio, dirección dos
cinco cinco oeste.

Lo de la fotito es que me flipa el Google Earth y siempre estoy mirando,
soy un voyeur, lo soy. Para que nos entendamos, la línea amarilla
es la frontera entre España y Portugal, a la izquierda Tavira,
a la derecha Ayamonte y esa especie de rastro de baba de caracol es
la ruta que seguimos. Tardamos dos horas y pico porque por el camino
a alguien se le ocurrió tirar una plancha de corcho por la popa,
atada a un cabo y agarrarse a ella para hacer un poco el ganso. Nos
hemos reído mucho estos días, mucho. NG agarrada a la
plancha de corcho, entrándole agua por todos lados y sin poder
parar de hablar, porque es que ella no puede parar, no puede.
Ahora todos son más mis amigos que antes, el reducido espacio
de un barco te hace íntimo, más aún estando veinticuatro
horas al día juntos.
Tavira y la Isla de Tavira forman una pequeña ensenada natural
donde recalan muchas embarcaciones de recreo, ahí echamos el
ancla, esa era mi parte, cadenero, el capitán me decía
¡quince metros!, aunque igual debería haberme dicho ¡ocho
brazas!, ya puestos... y yo iba soltando cadena hasta que las marcas
de cinta aislante roja me indicaban el tope. Por la noche, la oscuridad,
la Vía Láctea difuminada en el negro del cielo, había
demasiada luna y no se veían los miles de estrellas que se ven
otras veces, pero caían muchas estrellas fugaces, eso me hacía
pensar en la enormidad de la masa de la Tierra viajando por el espacio,
interceptando pequeños trozos de cometas, pedruscos de hielo
y roca reventados contra la atmósfera a cuarenta mil kilómetros
por hora, y pienso también en la Luna, y en todos esos silenciosos
planetas que carecen de atmósfera y que no tienen estrellas fugaces,
sólo trozos de roca que llueven del cielo negro y se estrellan
violentamente contra el suelo levantando lentas nubes de polvo que se
reparten geométricamente alrededor del punto de impacto, otro
cráter más.
Me llevé el bajo para practicar el repertorio de Proyecto Datura,
porque tocaba el lunes con Hugo en el Cerro de Andévalo, así
que a ratos, mientras el catamarán se mecía sosegadamente
en la ensenada de la Isla de Tavira, yo ponía "Lobo hombre
en París" y "Bailaré sobre tu tumba" para
aprenderme sus sencillas frases de bajo. También me llevé
otro cd, la maqueta de Hellnoise, de mi amigo-hermano Rafa Galiano,
trash-metal de los infiernos!! flipo, no es la música que me
pongo para escribir, pero sí la escucho en otros momentos y no
me puedo creer que esa voz salga de un ser humano... me gusta, me gusta.
Al capitán le dio por despertarnos una mañana con la maquetita
en cuestión y nos levantamos como rayos!!! jajaja!.
Para movernos por los alrededores, para ir a la playa, para ir a los
chiringuitos a comprar hielo y tabaco lo hacíamos en la pequeña
zodiac que llevaba el catamarán atada a la popa. Un día,
se nos ocurrió salir con la zodiac por la bocana de la ensenada,
íbamos J, el capitán y yo, y nos jugamos el pellejo. Lo
digo de verdad, estuvimos en apuros porque la zodiac iba muy cargada
y en la bocana había unos remolinos del demonio, barcos, lanchas
y motos entrando y saliendo a toda pastilla, la corriente de la bajamar
revolviéndose contra el espigón, y nosotros, con nuestro
diminuto trozo de plástico hinchado, con un motor de muy pocos
caballos, cuántos, dos?, cinco?, intentando que el oleaje no
nos diera la vuelta como a un cromo, me imaginé en el agua siendo
engullido por los remolinos y durante cinco minutos estuve tenso como
un cable.
Se me han quedado mil detalles en la cabeza, pero tampoco tengo ganas
de describirlos uno por uno, la ducha supersensual de la G enjabonándose
en la cubierta, el parto simulado de MM, hostias qué risa!, las
hamburguesas que nos zampamos en el chiringuito de los portugueses peleones,
NG pilotando a la vuelta, el delfín que vio MM como a media milla
que igual podía haber sido un jurel, jajaja!, la risa contagiosa
de J cuando Kill Bill se convirtió en Kill Bitch, el masaje que
le hice a AF que la dejó ko durante media hora, PF moviendo el
barco a base de saltar en la cubierta, jajajaja!, ID contándonos
anécdotas de su tumultuoso pasado junto a MM, aydios! qué
risas!.
Volvimos a Ayamonte después de tres días flotando. La
tierra firme se movía y al coche de PF le habían saltado
las luces de emergencia durante el finde y se había quedado sin
batería, y teníamos que salir pitando para lo de los conciertos.
Bienvenidos al mundo real!. |
| Joder, cómo pasan los días!!,
hace dos meses que no escribo ni una línea, pero además
es que no he tenido tiempo. He estado reparando ordenadores, por primera
vez he comprado una clave de Microsoft Windows, porque supongo que sabéis
que desde hace unos meses Microsoft comprueba la autenticidad del Windows
que tengas instalado, esto sólo ocurre en XP y 2003. Un cliente
me pidió actualizar su directx y al intentarlo me salió
el famoso mensaje de "Esta copia de Windows no es original",
así que para ser rápidos y eficientes pasé de intentar
crackear el WMA y le recomendé que comprara una clave de Microsoft,
lo hicimos con visa y costó ciento treinta y un euros, le llegó
dos días después por email y funcionó a la primera,
cosa que al parecer no siempre sucede.
También he estado organizando la mudanza, hemos consultado veinticuatro
guardamuebles de Sevilla, el más barato cuesta treinta euros
al mes y el más caro ciento veinte, la mayoría cobran
sesenta euros al mes. Hemos escogido el más barato, esperemos
que cuando volvamos no hayan desaparecido nuestras cosas!!!, aunque
bueno, al fin y al cabo sólo son cosas... Transportar todo el
contenido desde casa al almacén del guardamuebles cuesta desde
ciento cincuenta euros hasta seiscientos treinta y ocho, hemos escogido
alquilar una furgoneta y trasladarlas nosotros. La furgoneta, una Mercedes
Sprinter de diez metros cúbicos, nos cuesta setenta y seis con
diez para tenerla un día y hacer un máximo de cuarenta
kilómetros. Uf!, el Principito me odiaría por escribir
un post con tantas cifras como éste, bueno, para compensar puedo
decir de la furgoneta que es blanca y que no es bonita, jejeje. Y a
propósito de la mudanza:
SE BUSCAN VOLUNTARIOS Y VOLUNTARIAS PARA AYUDAR EN ESTA
MUDANZA
quien se apunte puede enviarme un correo
diciendo qué fecha le viene mejor si el sábado 2 de septiembre
o el sábado siguiente, día 9, y después ya decidiremos
cuál de los dos días. Al terminar la faena nos tomaremos
un algo, no?. Pago yo, claro. :)
Ya nos hemos inyectado diversos bichos, los meningococos de la meningitis,
la hepatitis A, la hepatitis B y la antitetánica, nos queda comernos
dos pastillas, la del cólera y la de la malaria, aunque ésta
última no me hace ni pizca de gracia porque no es una vacuna
sino un antibiótico que hay que tomar cada cierto tiempo porque
realmente no existe vacuna contra todos los tipos de malaria, sino que
se los mata a cañonazos periódicamente.
También hemos estado navegando, por la mar océana, no
por internet que ni lo he pisado. Hemos estado flotando por la Isla
de Tavira unos días gracias al Capitán.
¡Qué bien se duerme en un barco, diosmío!. Para
contar toda la travesía hará falta un post entero que
puede que escriba o puede que no...
Y esta última semana ha habido conciertillos, el lunes toqué
con Hugo en Proyecto Datura, en el Cerro de Andévalo, un evento
marcado por la absoluta desorganización, éramos cinco
grupos, cuatro amigos y uno enemigo, jajajaja. Sí, es que resulta
que cuando los cuatro grupos sevillanos llevábamos ya unas horas
probando sonido, aparece un grupo onubense que iban de guays, se lían
a desmontar la batería que ya estaba ecualizada y echan por tierra
casi todo el trabajo que había hecho. Además con unos
aires de superioridad de esos casposos, de los que dan repeluco desde
lejos. Coño, tan bien nos cayeron, que cuando ellos tocaron,
nos salimos todos del polideportivo y se quedaron tocando para una chica
sola, que se bailaba hasta la música del telediario. Y, bueno,
un pueblo, como cuando antes iban los toreros y los apedreaban, nos
rajaron las ruedas de dos o tres coches y desapareció parte de
la batería. La verdad es que a pesar de todo me reí mogollón
con tanto esperpento, y los montaditos de lomo estaban buenos a rabiar.
Esto fue el lunes catorce, el del puente, anteayer viernes tocamos los
Rock and Roll Dildos
en la Hacienda Los Ángeles, como regalo sorpresa de boda para
los novios. Al principio parecía que los invitados a la boda
no encajaban esto del punk-rock, pero se fueron animando y al final,
lo que pasa en las bodas, claro, que subieron a cantar y a tocar la
guitarra el novio y la novia, y algún espontáneo a cantar
reggae mezclado con Guantanamera y otras cosas que no recuerdo, porque
la noche duró hasta las ocho de la mañana.
Y por último, ayer sábado tocamos en el TierraMedia, en
Alcalá de Guadaíra, vinieron un montón de amigos
y aunque estábamos cansados de lo del viernes, tocamos con fuerza,
lo pasamos bien y hasta cobramos! cosa que no puedo decir de los otros
dos conciertos, que todavía nos los deben, ayyn que no se dan
cuenta de que los músicos siempre vamos mal de pasta!!
Hoy es domingo, me he levantado hace poco y pienso descansar todo el
día, menos cuando tenga que ir al local a descargar todo el equipo
de sonido.... aarrg. :P |