La epidemia

25.8.04 22:27 34ºC

Llevo un mes sin Internet, llevo un mes sin casa, un mes moviendo muebles, moviendo ropa, subiendo al cuarto sin ascensor, al primero sin ascensor, al otro primero sin ascensor, camión arriba, camión abajo. Hablo con mis amigos de esta epidemia no de desamor, sino de separaciones, de parejas que ya no. También a mí me ha tocado, de hecho hasta lo he decidido yo, pero duele igualmente. Ando reorganizando mis días, tal y como están las cosas ahora voy a escribir más, a componer más. Ahora habito un piso vacío, sólo un sofá cama, la mesa del ordenador con toda su cacharrería, mis instrumentos musicales, que aún no he traído y nada más, suelos despejados, paredes vacías. Y me gusta estar rodeado de tanto aire, me deja pensar con fluidez. Tengo un gran balcón que dentro de poco será uno de mis lugares preferidos, porque es más fresco que toda la casa y porque va a estar lleno de plantas y porque tiene persianas viejas de esas que se enrollan y hay que atar el cordel en algún sitio con un nudo facil de deshacer.

Gracias a RC y LJ por ayudarme a subir el frigorífico y la hornilla, a HC por ayudarme con el sofá cama, a GA por ayudarme a pintar las puertas de blanco y a subir los cachivaches del ordenador, gracias a LA por compartir conmigo su parte afectada también por la epidemia y ofrecerme su casa como asilo siempre abierto y por las servesitas, a JC por decirme guapo como sólo él sabe hacerlo y a GR por su inesperado mensajito de ánimo a través del móvil. Y por supuesto a LG por hacer las cosas más sencillas de lo que podrían haber sido.

 
reflexiones al respecto