| No estoy muy seguro de realizar el viaje
que tengo planeado. Salir al espacio exterior no es cosa de broma y cabe
la posibilidad –lagarto, lagarto- de que tenga problemillas y me
quede tirado como una colilla sideral.
El entrenamiento ha sido arduo, difícil y extenuante, pero como
he hecho novillos, encima no creo estar preparado física ni psíquicamente
para ello. Tengo una barriga cervecera que no me deja entrar en el traje
y un cierto cangueli que me da muy mal rollito...
Me presentaré: me llamo Tomás Cullado y soy Mayor del ejército
del Aire de las Fuerzas Armadas. Pues muy bien, ¿no? No, si como
presentación queda divina, pero hijo mío, yo rompo un poco
el esquema del soldado audaz y temerario. Soy un poco cagueta, lo reconozco.
El otro día soñé que iba por ahí tan tranquilo,
y por ahí, me refiero a dar vueltas como un gilipollas por toda
la órbita terráquea, cuando algo falló.. Triqui,
el monstruo de las galletas, no había recordado llenar el depósito
de Super 98 y estábamos a puntito de irnos a pique. Mi suegra,
que no colaboraba mucho, se limitaba a echarme la bronca por no limpiar
las ventanas de la nave y me reprochaba que no tuvieran visillos.
Me desperté empapado en un sudor frío y con el pulso a más
de cien. No creo que sea un buen presagio de lo que me aguarda.
Hoy se lo comentaba a un buen amigo mío, poeta y cantante, al que
llamaré D.B. para guardar su intimidad, y el tío flipaba
con la historia... Pues a mi no me hace ni pizca de gracia, oye... Capaz
de sacar un poema o algo. Ya me lo imagino: “ Oda al intrépido
cosmonauta” o algo por el estilo.
Bueno me dejo de chorradas que no llegan a ningún sitio que tengo
que prepararme para la travesía.
Mi mujer dice que no pasa nada, que no sea tonto, que todo irá
bien y que soy un paranoico de aúpa. A mi me da que se quiere librar
de mi el fin de semana que viene (con el rollo) para irse de parranda
por ahí (con el rollo). Pues muy bien, yo en cuanto regrese a la
Tierra, me cojo el coche, llamo a mis coleguitas y passo de todo, ea.
A mi...(con el rollo).
Cualquier día de éstos la liaremos, que me tiene hasta el
gorro ya. Y mira que Angelines y yo hemos sido siempre una buena pareja,
pero desde hace unos meses está de lo más insoportable (anda
y que le den).
Bueno, basta de hablar con el espejo, que parezco un vaina. Me voy a probar
el traje espacial, no vaya a ser que le tenga que meter de la sisa o algo.
Las botas son horribles, tan burdas... No sé si llevarme el neceser
nuevo. Lo que si me llevo fijo es una bolsa de Doritos, que la comida
esa reseca está para que le den por culo al Arguiñano. Qué
cosa más sosa, por favor.
En fin, creo que lo llevo todo: autodefinidos, bolígrafo (importante),
tabaco, gafas de sol, papel higiénico, toallitas húmedas,
tarjeta de crédito, discman y las llaves de la nave. Con eso me
puedo aviar un fin de semana sideral, vamos, creo...
Nada más. Lo dicho, en cuanto regrese tendré una charla
con la parienta y me iré de copas con Josemari, el chimpancé
de pruebas, que es la mar de enrollao.
Me despido de mí mismo frente al espejo como un auténtico
lunático.. Mira, un juego de palabras...Venga, ¡ánimo
machote!
Ofú, qué mal rollo.
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